¿En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas.
Yo no estimo hermosura que vencida es despojo civil de las edades ni riqueza me agrada fementida,
teniendo por mejor en mis verdades consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades.*
La escritora mexicana Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695) es la poeta más importante del barroco en América y una de las poetas más relevantes de la literatura en lengua española. Su vida intelectual fue muy intensa y abarcó todos los saberes de la época. Escribió numerosos poemas líricos, cortesanos y filosóficos, comedias teatrales, obras religiosas y villancicos para las principales catedrales del Virreinato. Inscrita en el estilo barroco, su poesía es rica en complejas figuras del lenguaje, conceptos ingeniosos y referencias a la mitología grecolatina.
Durante su vida, la obra de sor Juana gozó de gran popularidad. Gracias a sus relaciones cercanas con los virreyes, fue publicada en España y leída con asombro en muchas partes del Imperio. Su poesía destaca por una deslumbrante belleza sonora, ingenio refinado y profundidad filosófica. Los siglos xviii y xix, dominados por un gusto adverso a la estética barroca, la desdeñaron, pero en el siglo xx se revaloró a sor Juana como un clásico extraordinario de la literatura hispánica.
El Barroco fue un período de la historia de la cultura en Occidente que abarcó el siglo XVII y principios del XVIII y marcó un cambio en la manera de concebir el arte. Tuvo impacto en numerosas áreas de la cultura y del saber como las bellas artes (arquitectura, pintura, escultura), las letras (literatura, poesía), y la filosofía).
El estilo barroco se caracterizó por la ornamentación sobrecargada, la expresión exagerada de las pasiones, la exuberancia, el detalle elaborado, la pompa y el contraste. Surgió en una época de tensiones tras la reforma protestante, la contrarreforma y el auge de las monarquías absolutistas, y se dio tanto en Europa occidental como en sus colonias de Latinoamérica, a partir del siglo XVII, tras el Renacimiento.
Mientras el arte renacentista estaba inspirado en la armonía clásica: la simetría, el equilibrio y la proporción, el Barroco propuso todo lo contrario: desmesura, asimetría, exageración, dramatismo, ostentación y distorsión de las formas.
El Barroco cambió radicalmente el modo de hacer arte y de pensar la cultura. Algunas de sus principales características fueron:
1. Se oponía a las formas artísticas y valores del Renacimiento
El Renacimiento abarcó temas como el amor y la belleza y se caracterizó por rescatar la cultura clásica, el antropocentrismo, la búsqueda de la perfección, la simetría y las representaciones idealistas. El Barroco, por el contrario, estuvo teñido por el pesimismo, la angustia y la aflicción, estados que se vieron reflejados en obras dramáticas y exageradas.
2. Ponía el centro en la subjetividad y la emoción individual
En lugar de la representación de ideales (como bondad, belleza o perfección), el Barroco buscaba reflejar pasiones y situaciones subjetivas para despertar emociones intensas. Ponía el énfasis en las formas enérgicas, la exuberancia, la asimetría, el contraste y los efectos dramáticos obtenidos por efecto del detalle, el claroscuro, la textura o los recursos poéticos.
3. Exaltaba los valores de la religión y de la monarquía
Las monarquías absolutistas y la Iglesia católica fueron grandes mecenas del Barroco, por lo cual sus expresiones artísticas funcionaron como medio de propaganda frente a la creciente amenaza del protestantismo. Con este objetivo se construyeron grandes palacios, iglesias y catedrales que buscaban exaltar los referentes nacionales y religiosos.
4. Produjo obras ostentosas y complejas
El Barroco se caracterizó por hacer foco en los detalles y generar piezas exuberantes, sugerentes y recargadas de ornamentos. Se suele relacionar al Barroco con el vocablo latino horror vacui (miedo al vacío), que consiste en llenar por completo una superficie con decorado o figuras, sin dejar ningún espacio vacío.
5. Representó un cambio cultural total
El Barroco no fue solo un movimiento, sino una forma diferente de concebir y hacer arte. Se extendió por todo el continente europeo y sus colonias y tuvo exponentes en todos los campos y disciplinas artísticas, desde la pintura hasta la música, pasando por la escultura, la arquitectura y la literatura.